¿Quiénes somos?
Somos familiares de genocidas. Nuestros padres y abuelos fueron ejecutores del terrorismo de Estado, desde las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Ellos guardan un silencio atroz y ninguno se mostró arrepentido. Fue así que, espantadxs por el horror que vivimos en el seno de nuestras familias, decidimos romper el mandato de silencio y repudiar sus crímenes.
Nos consideramos parte de los organismos de Derechos Humanos. El amor y la militancia por MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA han sido nuestro faro en medio de la densa oscuridad impuesta por la dictadura, desde hace 50 años. Estamos atentxs al actual avance de las derechas, que buscan producir nuevas variantes del horror: el hambre y la miseria que golpea a las infancias, la supresión de los derechos de lxs trabajadorxs, la represión y la impunidad.
Nuestra voz intenta ser un aporte a la MEMORIA COLECTIVA y a la construcción de un país más justo, equitativo y solidario. Al silencio, NUNCA MÁS.